
Tipos de pieles
Nuestra piel es nuestra carta de presentación y por desgracia la cuidamos y entendemos bastante poco.
Lo primero que tenemos que entender es que la piel está formada por células, y nuestras células recubiertas por una barrera lipídica, es decir, grasas, grasas y más grasas.
Según el balance entre el nivel de hidratación y la producción de sebo de cada piel podremos establecer una clasificación entre normal, grasas, secas y mixtas.
¿Piel seca o deshidratada?
Gracias a esto también podremos entender que piel seca y deshidratada NO ES LO MISMO.
Las pieles secas son aquellas que no segregan suficiente grasa, mientras que las pieles deshidratadas pueden ser secas, grasas o mixtas.
Las deshidratadas son pieles a las que le faltan lípidos como barrera de forma puntual:
- Por el uso incorrecto de los productos cosméticos, como una rutina de limpieza excesiva y agresiva.
- Por agentes externos, capaces de irritar y debilitar esta capa protectora, como el viento, el frío, el sol.
En resumen a las dos les falta agua, pero porque no son capaces de retenerla. Por ello, aunque de manera muy diferente, ambas tendremos que tratarlas con el objetivo de aumentar su fase grasa.
